En Plasencia me pilló la presentación del libro de Alvaro Valverde, Plasencias, un libro machadiano, que habla de esos hitos delo cotidiano, de la empalizadadonde se hunden nuestros recuerdos. Yo que he leído casi todo lo de Valverde y que es un poeta de referencia por muchos motivos, creo haber adivinado estas Plasencias en todos sus libros anteriores. El libro no es más, entonces, que su plasmación: la cristalzación de algo que ya era, que ya estaba. Como cuando tras tirar una piedra en el estanque, esperas que al remansarse el agua volverás a ver el fondo y el fondo era exactametne el mismo que antes de haber lanzado la piedra. Perdonen el símil. Ya digo que ando un poco perdido.
REGRESO
En Plasencia me pilló la presentación del libro de Alvaro Valverde, Plasencias, un libro machadiano, que habla de esos hitos delo cotidiano, de la empalizadadonde se hunden nuestros recuerdos. Yo que he leído casi todo lo de Valverde y que es un poeta de referencia por muchos motivos, creo haber adivinado estas Plasencias en todos sus libros anteriores. El libro no es más, entonces, que su plasmación: la cristalzación de algo que ya era, que ya estaba. Como cuando tras tirar una piedra en el estanque, esperas que al remansarse el agua volverás a ver el fondo y el fondo era exactametne el mismo que antes de haber lanzado la piedra. Perdonen el símil. Ya digo que ando un poco perdido.
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1 comentarios:
Mis más efusivas felicitaciones, maestro. Te lo tienes bien merecido, aunque tu talento está más allá de los premios. Fuerte abrazo,
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