TRÍO DE MICROCUENTISTAS

Hoy voy a dejaros con tres imprescindibles (y a veces desconocidos) microcuentistas del Cono Sur. El argentino Eduardo Mandrini, la chilena Lilian Elphik y el venezolano José Urriola. Todo ello aderezado con visiones de Tanguy, ese otro monstruo.




EDUARDO MANDRINI

Argentino, polifónico, multipendolista, tanguero, ha publicado: Criaturas de los bosques de papel (1987), Antes que el viento se apague (1989), La Argentina en pedazos (1993), Campo de apariciones (1993), Discépolo y Dios (1998), Párpados para el ojo que sale de mí (1999), Los poetas del tango (2000); Conejos en la nieve (2008), Las otras criaturas (2013). Sus micros, de una delicadeza abisal, nos conducen ciertamente a imaginarios escondidos y huideros. Un maestro, como sin duda, apreciarán en estos dos textos.





RAÍCES
Con el último golpe del hacha, el árbol cae pesadamente al suelo. Sin embargo, los pájaros permanecen inmóviles donde antes estuvieron las ramas. Acaso porque sólo son la sombra de esos pájaros. Acaso porque esos pájaros miraban demasiado la distancia y la distancia los hipnotizó. O acaso porque la memoria del árbol muere después.


MAMUT EN LA NOCHE INMENSA  
Soñó que el mamut muerto en el último invierno, el mamut más formidable, más temible y de más estremecedor pelaje oscuro que viera en su azarosa vida de cazador, volvía a buscarlo a él, de entre todos los hambrientos de la tribu que intervinieron en la cacería, sólo a él.
Después, la visión se trasladó a la realidad y el mamut aparecía, irremediable, en cualquier momento de la noche o cuando el fuego de la caverna volvía a la ceniza o aún mimetizado en la lluvia, en la niebla o en la humareda de los bosques incendiados. Entonces cerró todas las formas de la luz y la alucinación y se arrancó los ojos para no verlo más. Pero el mamut volvía siempre, irremediable, porque en el mundo de los ciegos, los ciegos ven.  






 LILIAN ELPHIK
Chilena, de 1959. Sus cuentos, como ocurre con los de Eduardo Mandrini, con frecuencia rozan lo inefable.
 
CLEOPATRA 
Soy Cleopatra Filopator Nea Thea, la amada de mi padre, la exiliada de mí misma, última reina de una dinastía hecha cenizas.

Descuidé mis propias aguas, amé a César y a Marco, envenené a mi hermano y marido.

He sido encarnada por Theda Bara, Claudette Colbert, Vivien Leigh, Sofía Loren, Elizabeth Taylor, bufonas de un palacio desconocido.

Artemisia Gentileschi, Guido Reni, Arthur Reginald, Guido Cagnacci, me han retratado con la serpiente mordiéndome el pecho. ¡Qué viperinos!

He oído una música llamada twist en donde una voz habla de mí. El tono no es elegíaco.

Me hundo en el légamo de la vergüenza, mientras siento las palas allá arriba.

Me encontrarán con la boca llena de arena y envuelta en jirones de lino.

Que Udyat me proteja y no me deje abrir los ojos.





JOSE URRIOLA

Es venezolano y nació en 1971. Narrador y uno de los jóvenes microcuentistas más brillantes de la actualidad.. Ha publicado la novela Experimento a un perfecto extraño (2012). Sus micros se caracterizan siempre por una cierta ironía donde aparece casi siempre lo social y lo político.


POLÍTICAMENTE CORRECTO

Él es un hombre políticamente correcto. También, es verdad, un psicópata asesino. Pero antes que nada es un tipo políticamente correcto. Por eso es que apuñala exclusivamente con tijeras punta roma, no desuella nunca un cuerpo sin sus cuchillos planos para untar, y jamás será vaciada por él una cuenca ocular sin sus cucharitas plásticas de fiesta. De ignorantes malagradecidos está plagado este mundo infeliz, piensa pero sin decirlo.