NECROSIS

No, no para de llover. Lleva sin parar de llover no sé cuánto. Tanto casi como en Cien años de soledad, cuando salían ranas bajo el castaño y el musgo espigaba en las axilas. En fin, por lo menos los árboles se beneficiarán de esto durante todo el año. Eso me consuela, pero es verdad que la gente anda todo el día con dolores, uno no acaba de recuperarse de la gripe, etc...
Pero hoy yo quería hablar de Chipre. Cuándo carajo voy a tener una nueva posibilidad de hablar de Chipre. Probablemente nunca. Lo que durante estos días está pasando en Chipre no tiene nombre y da una idea de la necrosis mental y si me apuran ideológica que sufre Europa, un continente en estos momentos en la más pura deriva. Esto de que a los ahorradores, acaso los únicos que no han tenido nada que ver en el pollo que ahora tiene subjudice a los Pigs europeos, les quieran hacer pagar los excesos de la banca y los excesos de un capital que ha invertido mal o que se ha equivocado de sitio, es como desecar el Sena para encontrar un anillo. Imaginen que multen a las abuelas por exceso de cariño para con sus nietos, porque el mundo está jodido y dan mal ejemplo. Pues más o menos. Porque si es posible sangrar a los ahorradores chipriotas, es también posible sangrar a los ahorradores portugueses, franceses, belgas, polacos, finlandeses o alemanes. Con esta solución se ha abierto la veda y pasamos a la situación de maricón el último. Hasta mi madre, una pobre mujer que cobra una pensión de 600 euros, me preguntaba muy apurada esta mañana si no sería bueno sacar sus ahorrillos del banco por si las moscas, porque lo de Chipre le daba que pensar. Pues claro que da que pensar. A dónde carajo hemos llegado. Quiénes carajo nos gobiernan. Uno tiene la sensación de que nuestros otrora sesudos gobernantes deben ser ahora media docena de chimpancés y una orangutana hartos de grifa que se pasan el rato jugando a la play. Si no es que no se explica. El otro día leí a Isaac Rosa que tampoco es muy estrambótica la solución chipriota: a nosotros, a los ciudadanos españoles ya nos han quitado media sanidad, media educación, tres cuartos de cultura y para usted de contar que me mareo. Yo, en fin, es que no salgo de mi asombro. Cada día que pasa lo tengo más claro: la actual política, el actual sistema ha quebrado. Kaput. Si no inventamos algo nuevo y rapidito, es que nos la pegamos. Nosotros, los chipriotas, los italianos y los alemanes.Todo es cuestión de grado y de tiempo. Porque al final el que se acuesta con chimpancés, amanece estrellado.

CLEMENCIA
 Mi muy estimado señor
he recibido su carta y no sabe cuánto me complace aprobar su solicitud de clemencia. Según me hace constar mi secretario, es usted convicto de [aquí el firmante entenderá como conveniente expresar los crímenes juzgados, como por ejemplo: robar dos cabras, media docena de gallinas, una herradura en buen uso y un talego de harina suficiente para amasar cinco o seis panes]. Amigo, es usted un delincuente y los crímenes expuestos más arriba bastarían para hacerlo ahorcar no menos de [especifíquese en número lo que corresponda] veces. Hoy, sin embargo, corre por mi sangre el remansado don de la clemencia y por ello ruego al alto tribunal que lo exima de las primeras [especificar número] ejecuciones, asegurándole por tanto y bajo mi entera responsabilidad, que sólo será ajusticiado una sola vez y aun así, se hará conforme a la más exquisita interpretación del reglamento. Aprovecho para desearle una feliz estancia en nuestras instalaciones.
Y para que as
í conste, firma...