VUELTAS

El dragón y San Jorge. Paalo Uccello
Llevo varios dando vueltas. Vueltas. Vueltas. Vueltas. El corazón dando vueltas, los pinos dando vueltas sobre mi cabeza. Tavira en sus vueltas, Cacela Velha en sus miles de vueltas, todos essos prados, el camino con el espacio entre las rodadas cuajadito de flores, las ramas secas de los pinos, el libro azul abierto en su mitad, la tarde temblorosa, la noche de sótanos y escaleras, de ausencias y presencias, de una voz dormida y luego, entonces, el olor a la hierba, el olor de las higueras, el delicioso olor a mar en su jugo. Días de vueltas y más vueltas, de zapatos color teja, de vinos brancos, de macieiras. Portugal al fondo. Banderas ondeando como si el viento las empujara: hacia dónde, hacia qué nueva aventura, hacia qué nova descoberta. Descoberta. Descoberta.



Hoy os dejo con un poema que tiene el color del Algarve. Y con un micro.





AZUL

 

Eres azul, como la pulpa de un río.como la tierra en su seno,
como la luna en el charco.
Eres azul, libélula azulque vuela entre los juncos,
nardo azul de amanecida, tierra reccien mojada por la lluvia.
Prístinamente, pudorosamente azul,
como el temblor de la rama,
como el trigo que se mece al compás de la brisa,
colibrí azul que triturase el aire, aire
él mismo, azul ya para siempre.
Eres azul, espora azul, larva azul,
carne azul, prímula azulnaciendo de las rocas,
vulva comestible y azul
donde viene a nacer todo lo azul,
meridianamente azul,
descaradamente azul, sueño azul, centro y sístole del río.

 

CÍCLOPE

Mi nombre es Euríloco. Ítaca, mi tierra, queda muy lejos. Mi nave hace mucho que partió. Si alguna expedición recala en esta isla extraviada, sepa que no deshonré a mi patria con la traición, como Odiseo y sus secuaces habrán difundido. Simplemente me enamoré del simpar Polifemo y ahora hago, los dioses confundan a quien lo dejó ciego, de su lazarillo.