YO NO SABÍA NÁ DE NÁ

Yo creía que estábamos en manos de gente preparada y tal. Yo creía que los señores y señoras que nos gobiernan eran gentes que se desvivían en la administración de nuestras cosas y tal. Yo creía que eran honrados no ya en sus decisiones y en sus gastos (qué menos), sino también en la asunción de responsabilidades. Si a un tío honrado se la meten doblada, lo mínimo que tiene que hacer es largarse  a su casa por incompetente. Si un tipo se va de vacances con un capo del tabaco o de la droga, no puede alegar que él no sabía nada, porque un político tiene que saber con quién carajo se junta y con quién carajo se va de vacaciones y si no que se dedique a otra cosa (pero entonces el capo tal vez no lo invitara a su yate, etc...), si a un presidente le mangonean por debajo una partía de millones y él no se cosca, chico, tú no vales para esto y lo mejor es que ya estés corriendo para casa; si tu marido se presenta en casa con un cochazo y tú no le preguntas qué es lo que pasa tronco, tú eres o imbécil (motivo de más para dejar la política) o eres una jeta de puta madre, lo cual etc...; si tu marido se pilla un chalé de collons y tú te tragas que le ha tocado en una rifa del colegio, nena, lo tuyo es grave. Pues eso está de moda. El yo no sabía nada, el me enteré por la prensa, el pues, mira, ni me había dado cuenta. De modo que un periodista se extraña de que tengas un chalé o un bugaco y tú no, de modo que todo quisque sabía que te estaban chorizando las cuentas para los parados y tú no, que el colega del yate se lo montaba con la droga y tú ni te enterabas? Ya está bien de tomarnos el pelo, troncos. Ya está bien de haceros los imbéciles, los ciegos, los yo que sé. Tíos, responsabilidad, competencia. Si esto va de corrupción y la habeis alentado, consentido o promocionado ya estáis todos para el talego, pero si sólo érais -pobreticos- unos imcompetentes que os la daban con queso, a mamarla a vuestras casas, pues seguramente hay gente que lo sepa hacer mejor que vosotros. La incompetencia debiera estar tipificada en el código de ética política. Alguien que se autoafirma incompetente debiera salir de la política y de la economía (consejos de administración, directiva de empresas, etc...), así nos ahorraría el bochorno a todos.



IMPERIUM

Maruja Mallo

Eso mismo que usted está pensando ahora, lo pensaba Lutecio, al que los romanos cortaron los brazos para alimento de los perros. Y qué decirle de Rufo Acosta, que el propio Torquemada tomó como cosa suya y que luego quemaron en Toledo. En fin, se lo digo para que sepa que existen antecedentes. Nosotros, ya lo ve, tenemos toda la noche por delante.