HAIKUS POR BULERIAS

Foto de Juan Blas leal. Fuenteheridos. Camino de Maiguerra.
El haiku ha sido muy utilizado entre los poetas españoles y andaluces en las últimas generaciones. No niego que yo he incurrido en el género con diez o doce haikus olvidables. En fin, nada tengo contra él, como puede verse, pero advirtiendo que el haiku sigue una estructura métrica de 5+7+5 y la soleá gitana 8+8+8, con rima en impar y asonante, y que ésta era susceptible de ser reducida sin un menoscabo esencial para el palo (pasándolo a bulería), me pregunté si no es que se podría hacer un haiku asonantado, con impronta flamenca y ya de puestos, adelgazando su estructura estacional, pero sin renunciar a ella. Me dije que sí, que naturalmente y de ahí salió el jaicu por bulería.



HAIKUS POR BULERÍAS

Estos primeros son, desde luego, haikus puros sin más que la asonancia. Hablan, claro del verano los dos primeros y del otoño el tercero, cuando el paso de las aves por el Estrecho de Gibraltar. El cuarto hace mención al invierno.

Tiemblan las piedras
cuando las mulas pisan
sobre la greña.

Las tomateras
se pudren en los canteros,
palos de seda


El membrillero
no sigue a la cigüeña
por el estrecho.


Hasta en la casa
suspendida en la roca
tiembla la escarcha.




Foto de Jaun Blas Leal. Molinomollera, Fuentheheridos.
En los siguientes ya hay aire flamenco. No sólo está la palabra caló, sino el deje. ya hay deje.



Cómo ronea
el cerco de la luna
con las estrellas.

Cómo temblaban
las hojas de los chopos
cuando pasabas.

Todas se inclinan,
las ramas de los sauces
cuando te arrimas.

Quién os persigue,
estrellitas fugaces,
por los madriles.




En las albercas
no te bañes, prima,
no sale a cuenta.

Cómo me lleva
el eco de tus pasos,
por la verea.



Doró sus hojas
el castaño del valle,
sus hojas dora.



Cómo corrían,
las estrellas fugaces
por la Gran Vía.


Ar cortinglé
todas las pijas vienen
par yo que sé



Ay calle Arcensio,
que no tienes buzones
ni perros muertos.



Cuánto juían,
las estrellas fugaces
hacia El Bahía.