MANUEL ALEGRE, A LOS ATENIENSES

Manuel Alegre es alguien popular en Portugal. Hombre de letras, político, exilado, conversador, referencia en una izquierda que, es cierto, ha perdido un poco el rumbo, hijo de la revolución de los claveles, diputado de larga trayectoria, ha publicado una veintena larga de libros que son sobradamente leídos en el país vecino. Además se ha presentado a las elecciones para la presidencia de la República. Una vida llena de sobresaltos y vivida a fondo, con compromiso y sensibilidad. Me causa una ligera envidia saber que en el parlamento portugués se sientan hombres capaces de escribir un poema como este:






DISCURSO DE PERICLES A LOS ATENIENSES



Dejadlos en permanente entrenamiento
Como si la vida sólo fuese ejercicio
Atenas ama el vino y la poesía
Esparta ama el sacrificio.
Que nos acusen de liviandad y vida fácil
Que digan que no sabemos guardar un secreto
Ni combatir
Mientras en Atenas reina la libertad
En Esparta reina el miedo
Nuestra fuerza es la diferencia
No son necesarias provocaciones ni disciplina
Atenas vive como quiere y como gusta
Puesto que nuestro coraje no se aprende y no se enseña
El nuestro es de nacimiento,
Nunca impuesto
Dejadlos decir que vencerán
Ellos huyen de la vida por temor a la muerte
Nosotros vamos a la muerte por amor a la vida
Y mientras Esparta combate sólo por deber
Nosotros iremos a luchar con alegría
Y es por esto que Atenas jamás será vencida.